Cuando era niña, todos los sábados por la mañana, me despertaba un leve golpeteo en mi ventana seguido por el canto de un pájaro, en específico una golondrina. Mi mamá me decía que me venía a saludar y a cantar a mi ventana y a mí me gustaba. Eso era cuando era niña, no sé si fue porque mis vecinos...